MIGUEL CABRERA

Nace en Oaxaca, se cree que llegó a la ciudad de México en 1719.

Contrae nupcias y comienza su actividad a partir de 1740. Fue, apoyado por los jesuitas y por el arzobispo de México,  José Manuel Rubio y Salinas.

Es sin duda el pintor oficial de la imagen Guadalupana y fue  reconocido como el más diestro copista de su época.

Murió el 16 de mayo de 1768.

PERITAJE DE MIGUEL CABRERA

Miguel Cabrera conocía muy bien la imagen de la Virgen de Guadalupe ya que hizo muchas copias de ella, pero fue el 30 de abril de 1751 cuando más empeño puso en examinarla ya no como copista sino como perito en pintura, acompañado por su maestro José de Ibarra, por Juan Patricio Morlete Ruiz, Manuel Osorio, Francisco Antonio Vallejo, José de Alcíbar y José Ventura Arnaes, este grupo de renombrados pintores observó detenida y ampliamente la venerada imagen, sin el cristal que la protegía para juzgar según las reglas del arte de la pintura.

En el siglo XVIII, el arzobispo de México, José Manuel Rubio y Salinas, el Abad y los Prebendados de la Colegiata de Guadalupe enviaron a Roma una nueva petición para que la Santa Sede concediera la confirmación del Patronato, la misa y el oficio propio a la Virgen el 12 de diciembre, esta petición debía de estar avalada no sólo con testimonios abundantes de su culto, sino con pruebas materiales, científicas y racionales entorno a la naturaleza de la imagen.

El 24 de abril de 1754 el Papa Benedicto XIV concedió oficio propio a la aparición de la Sagrada imagen de la Virgen de Guadalupe y fue jurada patrona de toda la América septentrional.

El juicio emitido por Cabrera, así como los pareceres de los otros pintores se encuentra en el libro Maravilla americana y conjunto de raras maravillas. Fue impreso en la ciudad de México en 1756 por la imprenta de la Compañía de Jesús establecida en el colegio de San Ildefonso.

En este libro nos señala los siguientes temas:

I. Duración de la Imagen

De la maravillosa duración de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.

La permanencia y durabilidad del lienzo. Hace 257 años que Miguel Cabrera observó el ayate. De 1531 a 1751 transcurrieron 220 años.

Hasta 1647 no tenia vidriera la imagen. La vidriera era abierta con frecuencia para que la devoción insaciable, tocase en el lienzo estatuas, imágenes, medallas, estampas, etc.

Dice Cabrera que en 1753 contó más de 500 imágenes, aparte de rosarios y medallas que frotaron o tocaron el lienzo en 2 horas que estuvo abierta la vidriera.

II. De la tela o lienzo en que está pintada Nuestra Señora de Guadalupe.

La materia con que se elaboró.

“tejido que sacaban los indios de unas palmas propias de este país, con las que labraban sus propias mantas” p. 3

En junio de 1946 el director del Instituto de Biología de la UNAM, Isac Ochotorena, realizó análisis técnicos que certifican que la tela es de fibra de agave.

Actualmente en el municipio de Temoaya, Edo de México, en los pueblos de San Pedro arriba, Solalpa, San Pedro Abajo y Temoaya, los pueblos otomies que ahí habitan, realizan ayates en telar de cintura.

La fibra de maguey se coce, se muele o desmenuza, se limpia y blanquea y se hila con el huso. Para las telas finas se usa el centro o la parte más fina de la planta.

III. De la falta de aparejo en esta pintura.

IV. TILMA TURQUESA  xiuhtilmatli

manto-azul-verde

“Hoy vemos el manto de nuestra Imagen en un color que ni es azul ni es verde, pero participa de ambos, siendo muy fino en su especie. De éste han discurrido, y no pocos, que fue en su origen azul; yo, por lo menos, ni lo he pensado ni juzgo que fuese así, y abonará este mi pensamiento el bellísimo ángel que tiene a los pies. Manifiéstanos éste en sus hermosas alas un azul tan lúcido y tan fino, como si se acabara de hacer y decía yo que así como éste ha permanecido sin decaimiento alguno, así también permanecería el del sagrado manto y no estuviera en aquel color azul verde en que hoy le vemos” p. 22

xiuhuitl = el mismo nombre para el azul y el verde = aquello que es valioso, el jade y la esmeralda, del quetzal.

V.  RAYOS DORADOS

“Tiene por respaldo nuestra Guadalupe Reina un sol que hermosamente la rodea, el que se compone de ciento y veintinueve rayos: sesenta y dos por el lado derecho y sesenta y siete por el siniestro, tan lucidos y bien ejecutados que da por admirar su buena disposición. Hay igual distancia entre unos y otros, son unos un tanto cuanto serpeados, como que centellean, y los otros, rectos, están colocados en este orden: uno recto y uno serpeado” p. 27

“la primera vez que logré verla me persuadí que estaba el oro sobrepuesto como si fuera en polvo, esto me pareció a la vista, pero noté lo incorporado que está el oro con la trama, parece que fue una cosa misma tejerla y dorarla” p. 16

El dorado en la pintura se puede aplicar usando de pan de oro (hoja de oro) sobre bol (arcilla roja), adherido a la tela o a la tabla con cola animal o clara de huevo y bruñido con piedra de ágata. También se utiliza el polvo de oro aglutinado con un ligante y aplicado con pincel.

“Quiso la Soberana Princesa honrar en estos reinos el arte de la pintura, dejándonos a los pintores motivo de una santa vanidad en su peregrina pintura.” p. 29
Miguel Cabrera.